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Los Gringos le tienen Coraje por que nunca pudieron detener al "El Señor de los Cielos" dice "El Viceroy".


Vicente Carrillo Fuentes, a punto de ser extraditado a Estados Unidos, dice que el gobierno de ese país todavía le tiene coraje a su hermano Amado

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El líder del Cártel de Juárez, Vicente Carrillo Fuentes, no pudo frenar el procedimiento de extradición en su contra con un amparo.

El Segundo Tribunal Colegiado en Materia Penal, con sede en la Ciudad de México, negó la protección al Viceroy y estableció que el juicio de extradición es procedente.

El procedimiento de extradición fue iniciado en abril de 2002 en el Juzgado Decimocuarto de Distrito de Procesos Penales Federales.

Carrillo Fuentes fue detenido en octubre de 2014 en Coahuila y desde entonces se encuentra recluido en el Centro Federal de Readaptación Social número dos Occidente, en Jalisco, acusado de los delitos de portación de arma de fuego de uso Exclusivo del Ejército, Armada y Fuerza Aérea, y delincuencia organizada con finalidad de cometer delitos contra la salud.

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El Viceroy es requerido por la Corte Federal para el Distrito Oeste de Texas, Estados Unidos de América.

En ese país tiene cargos de asociación delictuosa para importar y poseer cocaína y mariguana con intención de distribuirlas, lavado de dinero y asesinato para fomentar una empresa criminal.

Desde el año pasado solicitó un amparo contra la orden de extradición pero un Juez de Distrito la negó, y pidió una revisión al Segundo Tribunal Colegiado, cuyos magistrados también resolvieron negar el amparo.

La orden de detención con fines de extradición fue cumplimentada el 25 de julio de 2015 y el 18 de septiembre de ese año; el Subprocurador Jurídico y de Asuntos Internacionales de la Procuraduría General de la República (PGR) presentó la solicitud formal de extradición al Juez y se inició el procedimiento de extradición internacional.

El coraje de los gringos

En la primera audiencia del juicio de extradición, realizada el 23 de septiembre de 2015, Carrillo Fuentes aseguró que la intención del gobierno estadunidense de extraditarlo es porque a su hermano Amado lo acusaban de narcotráfico y nunca lo pudieron capturar.

Desde que Amado murió, indicó, el gobierno no los ha dejado en paz por el “coraje” que tienen por no haberlo podido detener.

“Le quiero decir que todo el problema que yo tengo y que tiene toda mi familia es desde que murió mi hermano Amado Carrillo Fuentes, porque el gobierno americano nunca lo pudo capturar; y mi hermano, según decía el gobierno americano que tenía problemas por cosas de narcotráfico y entonces desde que murió mi hermano a mí no me han dejado en paz, hasta que me agarraron.

“Todos los problemas que el gobierno americano le echaba a mi hermano… cuando él muere me empezaron a echar los cargos a mí, esos cargos se los echaban a mi hermano y desde que murió mi hermano el gobierno mexicano lo que es la Marina, el Ejército y la Policía Federal, no me han dejado en paz, ni a mis hermanos, ni a mis sobrinos, inclusive tengo varios sobrinos en la cárcel por lo mismo, porque nos apellidamos Carrillo”, dijo al Juez.

En la misma declaración señaló que no conoce a los testigos protegidos con los que el gobierno de Estados Unidos lo acusa.

No conoce, agregó, a los testigos protegidos que declaran en su contra en cortes estadunidenses, “y  lo que están diciendo es mentira, porque no me conocen, ni yo los conozco a ellos y le pido de favor a usted que si podemos hacer cuando ustedes digan o dispongan, tener una videoconferencia con los americanos para poder desahogarme con ellos directo y le quiero reiterar que lo que dicen los testigos es mentira”.

Dijo que no puede negar que Amado Carrillo Fuentes es su hermano y “lo quise mucho en vida y aunque esté muerto lo sigo queriendo igual y lo sigo respetando igual que a mis hermanos que están vivos y muertos, los sigo queriendo y si mi hermano cometió esos delitos él supo por qué los hizo y él ya está muerto y no voy a negar que lo iba a visitar porque era mi hermano y a la familia se quiere y se respeta sea como sea, a mí no me interesa si él se dedicaba hacer cosas malas, él era mi hermano y si me hablara y no estuviera muerto, iría a verlo”.

La petición de videoconferencia con los testigos fue rechazada por el Juzgador.

En esa audiencia también refirió que elementos del Ejército se llevaron a su hermano José Cruz y al día siguiente amaneció asesinado y quemado.

Entre las evidencia que ha presentado la defensa contra la extradición se encuentra un acta de nacimiento del acusado, para demostrar que nació el 16 de octubre de 1962 en Navolato, Sinaloa; y no en Ojinaga, Chihuahua, como señala Estados Unidos.

Los abogados pretenden demostrar que la persona que el gobierno estadunidense está pidiendo, es otra.

De los más buscados

Vicente Carrillo Fuentes era uno de los delincuentes más buscados por autoridades mexicanas y estadunidenses.

En México, el Gobierno federal ofrecía una recompensa de 30 millones de pesos por su captura, y el de Estados Unidos cinco millones de dólares.

En el vecino país tiene una orden de aprehensión girada por la Corte Federal de Distrito para el Distrito Oeste de Texas del 16 de agosto de 2000 y una orden de detención provisional con fines de extradición emitida el 25 de enero de 2001.

La orden de aprehensión por delitos contra la salud y homicidio estuvo basada en un proceso inicial fechado el 6 de agosto de 1997.

Después de que se entregó la solicitud de detención provisional a México en 2001, la Corte Federal inició un segundo proceso superveniente para este caso, el cual fue presentado el 25 de marzo de 2015.

El segundo proceso expande el lapso de las actividades delictivas que se le imputan e incorpora nuevos cargos, por lo que el 26 de marzo de 2015 la Corte giró una nueva orden de detención con fines de extradición.

Dicha orden de aprehensión sigue vigente y ejecutable para llevar a cabo la aprehensión con el fin de enjuiciarlo.

La defensa de Carrillo Fuentes alega que el Juez que cumplimentó la orden de detención con fines de extradición hizo referencia a un mandamiento el 25 de enero de 2001, el cual no existe, pues en el procedimiento de extradición tiene fecha de 25 de enero 2000.

El Tribunal Colegiado determinó que se trató de un error mecanográfico y además la solicitud formal de extradición presentada en septiembre de 2015 se hizo con fundamento en el segundo proceso y la orden librada en marzo de 2015, la cual remplazó al mandamiento girado en 2001.

Con la negativa de amparo, el Juzgado Decimocuarto de Distrito de Procesos Penales Federales, deberá continuar con el juicio de extradición.

El gobierno estadunidense presentó hace unos meses una moción solicitando la extradición de Vicente Carrillo Fuentes, jefe del cártel de Juárez, a quien acusa de tráfico de droga, asociación delictuosa, lavado de dinero, y manipulación y muerte de testigos e informantes de la DEA.

El documento, el cual se mantiene “sellado”, precisa cómo el Viceroy traficaba droga a Estados Unidos, y hasta menciona nombres de las personas que ordenó ejecutar, pues los fiscales del Departamento de Justicia de Estados Unidos también lo acusarán de homicidio calificado, haciendo valer el apartado judicial conocido como Jurisdicción Extraterritorial, una medida que sólo habían aplicado en contra de Joaquín el Chapo Guzmán e Ismael el Mayo Zambada, a la postre, los principales enemigos del Viceroy.

Pero más allá del daño que los Carrillo Fuentes pudieron generar en México, lo que las autoridades gringas buscan es juzgarlo con todo el peso de la ley en sus juzgados, y dejarlo tras las rejas de por vida, según han repetido los fiscales del caso; todo lo contrario ocurre con el gobierno mexicano, pues ni la PGR ni nadie dentro del gabinete de Enrique Peña Nieto puede precisar de qué delitos lo acusan.

Espionaje al crimen organizado

Apenas dos años después de la muerte de Amado Carrillo Fuentes El señor de los cielos, oficialmente registrada el 3 de julio de 1997, el gobierno de Estados Unidos identificó a Vicente Carrillo, el Viceroy, como el sucesor del cártel.

A diferencia de su predecesor, Vicente tenía fama de ser impulsivo y arreglar todo con violencia. Por ello, al perder parte de los contactos que tenía su hermano, sus  colaboradores contactaron a un grupo de pandilleros latinos, asentados en El Paso Texas y conocidos como “La Línea”, para enfrentar y aniquilar a sus enemigos, y a quienes representaran un estorbo para los Carrillo Fuentes.

Esos ajustes de cuentas comenzaron en Ciudad Juárez, pero se recrudecieron con la guerra que inició contra el cártel de Sinaloa; fue cuando al gobierno estadunidense empezó a preocuparse, y rápido designó a los mejores fiscales del Distrito Oeste de Texas, para que juntaran, en secreto, una serie de pruebas contra el Viceroy.

Según el expediente 3:97-CR-665-H, al cual Ríodoce tuvo acceso, los fiscales del caso, lo robustecieron tanto, que al momento de presentarlo ante una corte federal de El Paso Texas, ya contaban con fotos, grabaciones, testigos, videos y hasta testigos protegidos para, una vez en su poder, hundirlo de por vida.

“Desde 1985, y a la fecha, el acusado Vicente Carrillo conspiró para introducir una cantidad considerable de cocaína y mariguana, la cual, no únicamente coordinaba su transportación a Estados Unidos sino que, además, poseía redes de distribución en nuestro país”, se lee en el documento.

Y agrega:

“Los ingresos que obtuvo Vicente Carrillo producto de éstas actividades ilícitas, se desconocen, pero sin duda son substanciales”.

Para traficar esas drogas ilícitas, se valía de todo tipo de medios, incluyendo transporte terrestre, aéreo y hasta marítimo, y contó con ayuda de las policías locales, estatales y federales.

Entre las ejecuciones que el Viceroy habría ordenado, se lee en el expediente, destacan las de Ignacio del Real Fierro, Raúl Sánchez Alarcón, Jesús Alonso Provencio, Antonio Tarazón Navarro, Cesar Enrique Ruvalcaba, José Refugio Ruvalcaba, y Guillermo Jesús Rojo, todas ellas entre 1995 y 2000.

“Pero además, Vicente Carrillo Fuentes mandó matar al menos a cinco informantes que trabajaban para él, pero al enterarse que en realidad eran soplones de agentes de la policía antinarcóticos de los Estados Unidos, los aniquilaba, lo cual convierte el homicidio en una ofensa federal, según los códigos penales de este país”, señala el documento.

Estos son otros de los cargos que la defensa del Viceroy tendrá que enfrentar una vez que estén ante un juez federal estadunidense.

Las cuentas claras

Como ha ocurrido con otros narcotraficantes extraditados a Estados Unidos, el caso del Viceroy se resume al final en una sólo palabra: “Dinero”, y no propiamente justicia.

Según se lee en la página 26 del expediente mencionado, Vicente Carrillo deberá entregar 313 millones con 932 mil dólares, al momento de haber concluido el juicio, y ese dinero puede ser en efectivo, propiedades, bienes, joyas, por haber violado la sección 18 del código penal de los Estados Unidos, sección 982, título 21.

“Y por ello, será la intención de Estados Unidos asegurarle todo bien, dinero o propiedad que el acusado tenga, hasta que se haya cubierto el valor de la suma arriba descrita”, se lee en el apartado, el cual es firmado por el fiscal Joseph W. Galenski.

Narcotraficantes como Ovidio Limón, Benjamín Arellano Félix,  y Osiel Cárdenas Guillén, han reducido sus condenas tras negociar con la fiscalía estadunidense, pero además de pagar decenas de millones de dólares.

El único que habría pagado más que Vicente Carrillo, fue Osiel Cárdenas, quien desembolsó 250 millones de dólares, y después le sigue Benjamín Arellano, que acordó soltar 15 millones.








Fuente: El blog del narco
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